“Los Mayos” y “Los Cabrera” refuerzan presencia en Chihuahua ante avance del Cártel de Juárez
La disputa por el control del territorio en Chihuahua ha escalado en las últimas semanas, tras el reacomodo de fuerzas entre distintas facciones del crimen organizado.
Fuentes de seguridad federal y reportes locales indican que la facción de “Los Mayos”, perteneciente al Cártel de Sinaloa, junto con la familia Cabrera, habrían reforzado su presencia en el estado para frenar el avance del Cártel de Juárez y su brazo armado, La Línea.
De acuerdo con información recabada en distintas regiones serranas y del centro-sur de Chihuahua, esta nueva alianza estaría sumando al grupo de “Gente Nueva del Tigre”, que mantiene el control del corredor Cuauhtémoc–Madera, zona clave para el tráfico de droga, armas y migrantes.
A la par, “Gente Nueva Salazar” continúa activa en Uruachi, Moris, Ocampo y municipios aledaños, donde se reportan enfrentamientos recurrentes con células del Cártel de Juárez.
En la franja sur, “Gente Nueva Salgueiro” sostiene la disputa en Balleza, Jiménez, Camargo, Guadalupe y Calvo, Satevó y Zaragoza, puntos estratégicos que conectan con el Triángulo Dorado y rutas hacia el centro del país.
Los remanentes de la antigua Gente Nueva, vinculados históricamente al Cártel de Sinaloa, también se habrían alineado con los Cabrera para operar en Guachochi, Batopilas y Morelos, zonas serranas de difícil acceso que sirven como refugio logístico y de almacenamiento.
Además, los Cabrera estarían expandiendo su influencia hacia áreas urbanas y de tránsito comercial como Camargo, Delicias, Aldama, Ojinaga, Manuel Benavides y Coyame, donde recientemente se han detectado movimientos atípicos y enfrentamientos armados.
En Ciudad Juárez, pandillas locales como “Los Aztecas” y “Los Artistas Asesinos” podrían estar operando como brazos urbanos de apoyo a “El Mayito Flaco”, figura emergente dentro de la estructura de Los Mayos, según reportes no confirmados.
