Maru asegura que va a terminar su gobierno

Maru asegura que va a terminar su gobierno

Guerra de pancartas en Congreso

La gente pide al gobierno que los saquen de Atascaderos

Jáuregui ya pide que lo apunten para el 2027

Corral y la frase que le rebotó

PT rechaza negociar Reforma Política por Cendis

El viernes, en Guadalupe y Calvo, la política se encontró con la realidad. La mesa de seguridad, realizada en la comunidad de Cascaderos, cumplió con el protocolo, pero lo que marcó la jornada no estaba en la agenda.

Fue la voz de la gente.

Habitantes de la zona pidieron, de frente, salir de ahí. No como consigna partidista, sino como necesidad. Hay familias que aún buscan desplazarse, otras que permanecen mientras gestionan apoyos, y un entorno donde el miedo no se ha ido. El contexto es conocido: versiones de reclutamiento forzado de jóvenes por grupos armados y, como detonante, la desaparición y asesinato de una adolescente de 14 años.

Guadalupe y Calvo es un municipio donde el desplazamiento no es excepción. Por eso, el mensaje del viernes tuvo otro peso. La presencia de autoridades envió señal, pero en la Sierra las señales se miden en continuidad, no en eventos. La expectativa es clara: que la atención no sea circunstancial ni marcada por calendarios.


El ejercicio de encuesta realizado por este medio el fin de semana no solo midió preferencias.

Puso sobre la mesa una guerra de estructuras entre César Jáuregui y Santiago de la Peña, ambos aspirantes a la alcaldía de Chihuahua.

El resultado favoreció a Santiago de la Peña, reforzando una tendencia que ya se ha visto en otras mediciones, incluidas Rubrum y Massive Caller. Pero el dato político va más allá del número.

Si Santiago de la Peña, hoy secretario general de Gobierno, avanza formalmente, el tablero interno del PAN se reacomoda.

En ese escenario, César Jáuregui quedaría perfilado como líder del grupo parlamentario blanquiazul. No es rumor: él mismo lo ha dicho y lo ha pedido abiertamente. “Apúntenme”.

La frase no es menor. Habla de tiempos que empiezan a sentirse cerca.

Licencias, renuncias y movimientos comienzan a mencionarse.

Incluso desde la Fiscalía, Jáuregui empieza a marcar presencia política.

Cuando alguien pide que lo apunten, es porque sabe que la lista ya no es larga.

El Cuarto Informe de Gobierno de la gobernadora Maru Eugenia Campos Galván fue todo menos un trámite.

El recinto lleno —empresarios, actores políticos y exgobernadores incluidos— marcó desde el arranque que el mensaje iba más allá del corte de caja anual.

El eje estuvo en el cierre de la administración y en lo que viene para Chihuahua. Diez obras anunciadas, seis enfocadas en movilidad, colocan el acento en uno de los dolores cotidianos de la capital: el tráfico. Puentes, pasos a desnivel y reconfiguraciones viales que buscan destrabar una ciudad que creció más rápido que su infraestructura.

En el recuento, Maru Campos volvió a insistir en el manejo de la deuda pública, un tema recurrente en la conversación política, particularmente desde Morena. El mensaje se mantuvo: estabilidad financiera y buen gobierno como sello del cierre del sexenio.

Sin embargo, no pasó desapercibido que, en ese bloque, no hubo mención, gesto ni referencia alguna al alcalde Marco Bonilla. Ni por cortesía institucional, ni por coincidencia territorial. Simplemente, no estuvo.La comparación fue inevitable. En contraste, Beto Pérez sí apareció en el discurso, aunque fuera para algo tan específico como una pista de arrancones en Cuauhtémoc.

La señal fue leída rápido: a veces una mención mínima dice más que un silencio completo.

Otro ausente en el mensaje fue Rafa Loera.

No hubo referencia a su Secretaría, ni a programas, ni a rubros sensibles.

El área social fue abordada sin nombre propio, como si todo pasara por una sola vía, dando la impresión de que, en el informe, el DIF lo absorbió todo.

Llamó la atención también lo que no se tocó: deporte y turismo, dos áreas relevantes para la narrativa de gobierno, quedaron fuera del discurso.

No por falta de importancia, sino —según se comenta en corrillos— por los antecedentes y escándalos que han rodeado a esos sectores.

A veces, evitar el tema es la forma más clara de reconocerlo.

Y quizá el silencio más notorio fue otro: no hubo capítulo sobre corrupción, ni referencias a su combate ni a sus alcances.

En un informe cargado de obras, cifras y mensajes políticos, el tema simplemente no apareció. ¿Por qué? Eso, como suele decirse en política, al tiempo.

Pero el momento más político llegó cuando la gobernadora fue enfática: hay gobernadora y hay gobierno hasta el final. En medio de versiones que la colocan rumbo a una diputación federal en 2027, la frase cayó como ancla. Dejar el cargo implicaría licencia, interinato y reacomodos. Por ahora, el discurso marca permanencia. Lo demás queda en el terreno de la expectativa.

Antes de que comenzara el informe, el día ya se había calentado en el Congreso del Estado de Chihuahua. El preludio no fue en tribuna, sino en los pasillos. Una guerra de lonas marcó el arranque.

De un lado, el Partido Acción Nacional exhibió logros y cifras. Del otro, Movimiento Regeneración Nacional respondió con señalamientos directos: la Torre Centinela, los retrasos, los montos que siguen en el aire; y el caso del Crematorio Plenitud, con la liberación del propietario como punto central.

Las lonas hicieron su trabajo: adelantar el tono de lo que vendrá cuando el informe llegue a comisiones. Morena ya dejó clara su línea. El PAN, la suya.

Nada fuera de lo común, pero sí revelador del clima.

Antes de los discursos, la confrontación ya estaba instalada.


El viernes, en Guadalupe y Calvo, la política se encontró con la realidad. La mesa de seguridad, realizada en la comunidad de Cascaderos, cumplió con el protocolo, pero lo que marcó la jornada no estaba en la agenda.

Fue la voz de la gente.

Habitantes de la zona pidieron, de frente, salir de ahí.

No como consigna partidista, sino como necesidad.

Hay familias que aún buscan desplazarse, otras que permanecen mientras gestionan apoyos, y un entorno donde el miedo no se ha ido.

El contexto es conocido: versiones de reclutamiento forzado de jóvenes por grupos armados y, como detonante, la desaparición y asesinato de una adolescente de 14 años.

Guadalupe y Calvo es un municipio donde el desplazamiento no es excepción.

Por eso, el mensaje del viernes tuvo otro peso.

La presencia de autoridades envió señal, pero en la Sierra las señales se miden en continuidad, no en eventos. La expectativa es clara: que la atención no sea circunstancial ni marcada por calendarios.


El ejercicio de encuesta realizado por este medio el fin de semana no solo midió preferencias.

Puso sobre la mesa una guerra de estructuras entre César Jáuregui y Santiago de la Peña, ambos aspirantes a la alcaldía de Chihuahua.

El resultado favoreció a Santiago de la Peña, reforzando una tendencia que ya se ha visto en otras mediciones, incluidas Rubrum y Massive Caller. Pero el dato político va más allá del número.

Si Santiago de la Peña, hoy secretario general de Gobierno, avanza formalmente, el tablero interno del PAN se reacomoda.

En ese escenario, César Jáuregui quedaría perfilado como líder del grupo parlamentario blanquiazul. No es rumor: él mismo lo ha dicho y lo ha pedido abiertamente. “Apúntenme”.

La frase no es menor. Habla de tiempos que empiezan a sentirse cerca.

Licencias, renuncias y movimientos comienzan a mencionarse.

Incluso desde la Fiscalía, Jáuregui empieza a marcar presencia política.

Cuando alguien pide que lo apunten, es porque sabe que la lista ya no es larga.


PT rechaza negociar Reforma Política por Cendis

A nivel nacional, la conversación se centró en otra palabra sensible: CENDIS.

La versión que circula es una negociación desde el entorno de la presidenta Claudia Sheinbaum para asegurar el voto del Partido del Trabajo a la reforma político-electoral, con los Centros de Desarrollo Infantil como eje.

El tema provocó reacciones inmediatas.

El PT fue claro: con los CENDIS no se negocia.

Mensaje directo, pensado para marcar territorio.

La discusión sigue abierta.

Los votos cuentan y el tiempo legislativo aprieta.

Por eso, esta semana se perfila como clave.

En política nacional, cuando un activo histórico entra a la conversación, no es casualidad.

Es porque el voto vale. Y mucho.