Maru Campos y Miriam Hernández oficializan nombramiento de Víctor López en el STJ, pese a antecedentes de corrupción
El reciente nombramiento de Víctor López como encargado administrativo del Supremo Tribunal de Justicia del Estado (STJ) ha generado una fuerte controversia, ya que su historial está marcado por graves señalamientos de corrupción. López, quien ocupó un cargo clave en la Secretaría de Salud, ha sido vinculado junto con Pedro Hernández en uno de los escándalos de desvío de recursos más grandes del estado. Su asistente, Cristian Rocha, incluso fue sentenciado por su participación en estos actos ilícitos.
A pesar de estos antecedentes, la gobernadora Maru Campos y la presidenta del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Miriam Hernández, han avalado su designación en un puesto estratégico dentro del Poder Judicial. Esta decisión ha provocado críticas tanto de actores políticos como de la ciudadanía, quienes ven en este nombramiento una muestra de impunidad y falta de compromiso con el combate a la corrupción.
El caso de Víctor López no es aislado, sino parte de un patrón preocupante en el que funcionarios señalados por irregularidades siguen ocupando cargos de alto nivel sin que haya consecuencias reales. La sociedad demanda respuestas: ¿por qué una persona con un historial tan cuestionable es ahora responsable de la administración del STJ? ¿Qué mensaje envía el gobierno de Maru Campos al permitir estas designaciones?
La legitimidad del Supremo Tribunal de Justicia y la confianza en las instituciones dependen de la transparencia en sus procesos. Sin embargo, con nombramientos como este, la percepción de que el poder sigue protegiendo a los suyos se fortalece. La corrupción no solo se tolera, sino que parece premiarse.
