Maru, entre la ofensiva y la defensiva frente a la 4T
Jorge Soto pide reglas claras en el PAN
PAN prepara jornada nacional contra Morena
Cruz junta a los suyos (y desde la CDMX ya lo dan por hecho)
Bonilla con la CNC del PRI… ¿va la alianza?
La gobernadora María Eugenia Campos atraviesa un momento de fuerte tensión con la federación. Desde su gobierno se ha señalado en distintos momentos que existe una persecución en su contra por parte de la 4T, un escenario que ha llevado a la mandataria a reforzar sus vínculos con figuras distinguidas del panismo a nivel nacional.
Muestra de ello fue el encuentro que sostuvo con el expresidente Vicente Fox Quesada —uno de los artífices históricos del PAN— y con la exprimera dama Marta Sahagún, del cual la propia gobernadora dio cuenta en sus redes sociales. En el mensaje, Campos señaló que la reunión giró en torno a los retos que hoy enfrenta el país y a la importancia de construir instituciones fuertes y gobiernos con “sentido humanista”.
La gobernadora destacó que coincidieron en que el Bien Común debe seguir siendo el centro de toda decisión pública, así como en la necesidad de recuperar las instituciones que garanticen el Estado de Derecho y el desarrollo democrático del país. El planteamiento no es menor: al hablar de “recuperar” esas condiciones, Campos da por hecho que hoy, de facto, no están garantizadas, un mensaje que se lee directamente como un señalamiento hacia el gobierno federal. Campos cerró su mensaje reiterando su compromiso con la defensa de valores como la patria, la familia y la libertad.
En Chihuahua, sin embargo, la situación al interior del partido es distinta a la que se vive en el terreno nacional: varios aspirantes ya manifestaron su interés en competir por distintas posiciones, pero la convocatoria y las reglas para definir las candidaturas del PAN todavía no se publican. Esa falta de definición mantiene en vilo a perfiles que ya trabajan en sus aspiraciones sin saber, con certeza, cuáles serán las condiciones bajo las que tendrán que competir.
El acercamiento de la mandataria estatal con figuras históricas del blanquiazul no es, entonces, solamente un movimiento para ganar terreno interno rumbo a 2027. Es también parte de una estrategia doble: ofensiva, porque busca posicionar un discurso crítico hacia la 4T de la mano de referentes nacionales del PAN; y defensiva, porque ese respaldo le sirve como resguardo político frente a lo que su gobierno percibe como un cerco desde la federación.
El diputado panista Jorge Soto reconoció que la falta de una convocatoria y de reglas claras para definir la candidatura a la Alcaldía de Chihuahua está generando incertidumbre entre quienes aspiran a competir.
“No sabemos si vamos a jugar 90 o 360 minutos”, señaló Soto, en referencia a la falta de certeza sobre los tiempos y las condiciones bajo las que se resolverá el proceso interno, y dejó claro que lo que piden los aspirantes es que se definan de una vez las reglas del juego.
Soto explicó que, aunque no existe todavía una convocatoria ni un proceso formal abierto, varios perfiles ya se mueven con la intención de participar, realizando recorridos y construyendo estructura de cara a una eventual definición interna.
La declaración del diputado local se suma a la de otros actores del PAN que también son aspirantes y que atraviesan la misma incertidumbre ante la falta de una convocatoria que permita comenzar a definir formalmente las candidaturas. Entre ellos, distintos perfiles han insistido en que el proceso debe resolverse mediante un método democrático, y no a través de un “dedazo” que termine favoreciendo a algún aspirante en particular.
La petición de fondo, según el legislador, es que se establezcan condiciones claras antes de que avance el proceso interno: método de selección, plazos y reglas de participación que permitan a los aspirantes competir en igualdad de condiciones.
El planteamiento de Soto se suma a otras voces dentro del panismo local que también han insistido en la necesidad de que la dirigencia estatal, junto con el Comité Ejecutivo Nacional, resuelva pronto la convocatoria. Mientras esa definición no llegue, la competencia interna seguirá desarrollándose de manera informal, con aspirantes que avanzan sin un marco todavía establecido.
Para el próximo 15 de agosto, el PAN contempla una jornada nacional con presencia territorial y recorridos casa por casa, como parte de una estrategia para llevar directamente a los ciudadanos su discurso contra Morena, al que ha calificado como “narcopartido”.
La estrategia busca adelantarse al discurso que Morena construye de cara a 2027, llevando la confrontación política hasta las colonias, aun cuando todavía faltan varios meses para el proceso electoral.
Y hablando de Morena, Cruz Pérez Cuéllar también está haciendo lo suyo.
En una asamblea encabezada por el alcalde de Ciudad Juárez estuvieron presentes Brighite Granados, el profesor Martín Chaparro, Héctor Ochoa y Brenda Ríos.
La fotografía política no es menor.
Porque cuando empiezan a aparecer juntos distintos perfiles de Morena alrededor de Cruz, las lecturas políticas llegan solitas.
No hace falta ponerles subtítulos.
Y ahora resulta que esa lectura también se está haciendo desde la Ciudad de México.
De acuerdo con trascendidos que circulan desde la capital del país, en la sala de decisiones de Morena ya se escucha que el candidato en Chihuahua capital será Cruz Pérez Cuéllar.
La lectura que se hace es que, así como en la capital del estado se estaría alineando la carta de Santiago de la Peña por el PAN, en Morena el proceso también empezaría a resolverse desde arriba y no desde una competencia abierta.
Es decir: mientras unos hablan de encuestas y otros de militancia, la versión que llega desde la CDMX apunta a que en Morena la definición ya estaría tomada.
Y no se trata solamente de la capital. Las versiones que circulan arman ya una baraja completa para Morena rumbo al 2027:
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- Andrea Chávez, para la presidencia municipal de Chihuahua.
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- Juan Carlos Loera, para Ciudad Juárez.
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- El Dr. Marcelo Ramírez, para Cuauhtémoc.
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- Otto Valles, para Parral.
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- Y la sorpresa: en Delicias, el apellido que se maneja para Morena es Baeza. La incógnita que queda flotando es cuál de todos.
Del lado del PAN, la versión ubica a Santiago de la Peña como la carta para la capital, en un escenario que —según estos mismos trascendidos— llegaría sin alianza.
Los trascendidos no se quedan en las alcaldías. También hay movimiento en la integración legislativa:
En diputados locales, la coordinación quedaría en manos de Mayra Chávez. En la bancada federal, los nombres que se manejan son Marco Quezada y Brenda Ríos.
Y a nivel local, también suena Miguel Riggs para la síndicatura.
El alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, participó como invitado especial en el Congreso Estatal 2026 de la CNC, donde tuvo contacto directo con representantes del sector campesino, uno de los grupos con mayor fuerza organizativa en la entidad.
El acercamiento se da en un momento en que se ha insistido en la necesidad de construir una coalición amplia rumbo a 2027, sin descartar una eventual alianza entre el PAN y el PRI, con la que actualmente gobiernan de manera conjunta buena parte de los municipios del estado.
La presencia del alcalde en el congreso de la CNC puede leerse como una señal más de ese esfuerzo por cerrar filas con distintos grupos: mientras por un lado ha abierto la conversación con el PRI para explorar una alianza electoral, por el otro busca sumar el respaldo del sector campesino, un actor con peso propio y capacidad de movilización que resulta clave para cualquier proyecto que aspire a competir en todo el territorio estatal, no solo en las zonas urbanas.
Así, el movimiento de Bonilla en el terreno del campo no se explica únicamente como un acto protocolario, sino como parte de una estrategia más amplia de construcción de alianzas y respaldos, en la que confluyen tanto acuerdos entre partidos como la búsqueda de apoyo entre sectores organizados de la sociedad, de cara a la definición de la candidatura panista a la gubernatura.
