MC frente al Pacto Fiscal: la consulta arranca

MC frente al Pacto Fiscal: la consulta arranca

En Movimiento Ciudadano encendieron motores con un tema que promete generar ruido en todo el estado: la Consulta Pública sobre el Pacto Fiscal.

El diputado Francisco Sánchez Villegas, coordinador de la Bancada Naranja, lanzó el mensaje con toda claridad: llegó la hora de decidir si Chihuahua seguirá aceptando lo que llamó “migajas” de la federación o si se levantará la voz por un nuevo trato.

La consulta, que inició este 17 de septiembre y se extenderá hasta el 7 de octubre, permitirá a los chihuahuenses emitir su opinión tanto en línea, a través del portal del Instituto Estatal Electoral, como en los centros de votación que se instalarán en distintos municipios.

Llama la atención que también podrán participar menores de 6 a 17 años, lo que agrega un matiz simbólico: la voz de las nuevas generaciones puesta en la mesa del debate fiscal.

Francisco Sánchez asegura que se trata de un ejercicio democrático sin precedentes, en el que se escuchará a la ciudadanía sobre cómo deben distribuirse los recursos y la inversión en infraestructura.

La jugada, además de colocar el tema en el centro de la conversación pública, marca a MC en un terreno que históricamente han buscado tanto PAN como PRI: el del federalismo y la exigencia de trato justo desde la Ciudad de México.

PAN afila discurso en el Congreso ante informe municipal

Desde el PAN también habrá movimiento en el Congreso. La diputada local Xóchitl Contreras anunció que este jueves presentará el posicionamiento de su bancada en torno al informe del alcalde.

El adelanto ya tiene filo: el eje será la transparencia y la supervisión de la administración municipal.

Contreras adelantó que pondrá el reflector sobre los vacíos en la supervisión de obra pública, un tema que se conecta directamente con la seguridad y el costo social de la falta de control.

También llevará al debate legislativo la protección de la niñez, particularmente en estancias infantiles y en el fortalecimiento de los sistemas de videovigilancia.

El PAN busca con este posicionamiento marcar contraste con el discurso oficialista, colocando a sus legisladores como contrapeso y, al mismo tiempo, como voz que propone salidas a problemas inmediatos.

Un juego de doble vía: cuestionar sin dejar de ofrecer.

Fentanilo: la campaña estatal “FENTA NO” toma fuerzaEn el terreno de la salud pública, el Gobierno del Estado intensifica la campaña “FENTA NO, porque tu vida vale más”, que coloca al fentanilo como el enemigo a vencer.

La estrategia se articula en varios frentes: desde ferias comunitarias hasta tamizajes para detección temprana, pasando por becas estatales para tratamientos residenciales.

El titular del Ceaadic, Javier González Herrera, fue claro: aunque apenas el 0.3% de quienes buscan tratamiento consumen fentanilo, no se trata de una droga más.

Es una sustancia letal, silenciosa, que puede matar con una sola dosis.

Por eso, además de la prevención en escuelas y comunidades, se fortalecerá el Observatorio Estatal de Salud Mental y Adicciones, en coordinación incluso con organismos internacionales como la Oficina de Asuntos Internacionales de Drogas del gobierno de Estados Unidos.

Andy López Beltrán rechaza amparo y denuncia montaje

En la escena nacional, Andy López Beltrán, hijo del presidente, volvió a ocupar reflectores.

Ante versiones que lo vinculaban con un supuesto amparo, salió de inmediato a fijar postura: negó haber promovido cualquier recurso legal y denunció que todo se trató de un montaje.

Con ese deslinde, López Beltrán buscó cortar la cadena de especulaciones que, como suele suceder, se alimentan rápido en la conversación pública.

Su mensaje no solo lo coloca de nuevo en el radar mediático, también reacomoda las piezas en torno a su figura.

El apellido pesa, y cada aparición suya tiene lectura política.

Aunque no ocupa un cargo público, su nombre inevitablemente se conecta con los movimientos al interior del círculo presidencial.

Así, el episodio del amparo inexistente se transforma en una muestra de cómo, en la política mexicana, la narrativa puede intentar construirse incluso desde la ausencia de hechos, y cómo las reacciones de los protagonistas terminan marcando la pauta.