PAN se desinfla en la JUCOPO y Cruz Pérez Cuéllar sale sin un rasguño
El PAN sigue empeñado en tumbar a Cruz por medio de denuncias
PAN define tablero 2027 y deja fuera reelecciones en medio de disputas internas
“Todos los estados están en rojo”: Maru alerta por recortes federales
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Finalmente se desarrolló el informe que el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, habría de efectuar ante la JUCOPO, y el encuentro terminó marcado por el intento del PAN de convertirlo en un escenario de confrontación política. Desde el inicio, la intención de la bancada panista fue endurecer el tono del debate, mientras el alcalde acudió con una postura más reservada y de respuesta puntual.
El PAN llegó con la intención de cuestionar distintos temas administrativos, pero no logró sostener todos sus señalamientos. El alcalde respondió a cada uno de los planteamientos en la mesa de trabajo, mientras en el exterior del Congreso del Estado se registró un ambiente de tensión política.
Previo al desarrollo del informe, se dieron movilizaciones afuera del recinto legislativo. Ahí se concentraron grupos de ciudadanos que, según la narrativa del PAN, acudieron a manifestarse en contra del alcalde de Ciudad Juárez. Sin embargo, muchos señalan que se trató de “ciudadanos panistas” o “panistas ciudadanos”, lo que generó cuestionamientos sobre el origen de la movilización. También se reportó la presencia de personas que habrían viajado desde Ciudad Juárez hacia la capital para sumarse a estas protestas, en el contexto del posicionamiento previo al informe.
En el desarrollo del informe en la JUCOPO, hubo varios aspectos políticos que destacaron.
Durante toda esta legislatura, Irlanda Márquez y América Aguilar han acompañado votaciones que han favorecido al PAN. Sin embargo, durante el informe de Cruz Pérez Cuéllar en la JUCOPO mostraron una actitud completamente distinta. Le hablaron bien al alcalde juarense, sin críticas ni señalamientos, lo que llamó la atención por el contraste con la postura que regularmente mantienen en otros temas políticos dentro del Congreso.
Esta situación dejó la impresión de que el PAN comienza a quedarse solo en algunos frentes. Incluso el Partido Revolucionario Institucional mantuvo una postura poco confrontativa durante el desarrollo del encuentro y no asumió un papel particularmente crítico frente al alcalde de Ciudad Juárez.
El diputado Jorge Soto, subcoordinador de la bancada del PAN, y Xóchitl Contreras, el alfil panista más crítico de la administración del edil morenista, fueron quienes mantuvieron la postura más dura durante el encuentro. Aun así, el intercambio terminó sin mayores consecuencias para el alcalde juarense y sin que prosperaran los señalamientos que se pretendían colocar en el centro de la discusión. Además, víctimas de la presión al no poder ejercer presión alguna sobre Cruz Pérez Cuéllar, los diputados panistas Soto y Contreras, terminaron haciendo un berrinche en plena discusión y abandonaron la Jucopo. Para muchos este gesto fue visto como falta de tolerancia, incluso otros más aludieron a la falta de talento político y de querer reventar un informe en el que a todas luces los panistas fueron los reventados.
En Movimiento Ciudadano también hubo señales que llamaron la atención. Francisco Sánchez decidió no participar en el informe de la JUCOPO. Argumentó vía Zoom que no podía ingresar al recinto debido a la cantidad de personas presentes, aunque para ese momento otros legisladores del PAN ya se encontraban dentro y su propia compañera de bancada, Alma Portillo, sí estuvo presente en el lugar.
La decisión terminó llamando la atención porque Alma Portillo también terminó sumándose a la postura de su coordinador y Movimiento Ciudadano se quedó sin voz durante el desarrollo del informe. Mientras otros grupos parlamentarios fijaron posicionamientos y realizaron cuestionamientos, la bancada naranja simplemente no tuvo participación en uno de los ejercicios políticos más relevantes de la jornada.
Resultó difícil sostener el argumento de la imposibilidad para ingresar al recinto cuando otros legisladores sí lograron hacerlo y cuando la propia Alma Portillo estuvo presente en el lugar. Al final, Movimiento Ciudadano terminó autoexcluyéndose de la discusión y renunciando a plantear los cuestionamientos que como oposición pudo haber formulado durante la comparecencia de Cruz Pérez Cuéllar ante la JUCOPO.
Cuauhtémoc Estrada, como presidente de la JUCOPO, condujo los trabajos y defendió la integración del quórum, señalando que el desarrollo del encuentro se dio conforme a lo previsto.
El Partido Acción Nacional comenzó desde muy temprano este ataque frontal por el informe que el alcalde Cruz Pérez Cuéllar habría de realizar ante la JUCOPO. Desde temprano se reunieron en el Partido Acción Nacional para dar a conocer la nueva embestida contra el edil morenista. Una nueva denuncia surgió a partir de la revisión de la plataforma de transparencia del municipio, relacionada con la adquisición de un contrato de barredoras que nunca se ejecutó, pero que sí implicó un gasto superior a los 105 millones de pesos durante la administración de Cruz Pérez Cuéllar.
Esto se tomó como una nueva ofensiva del PAN y, a decir de Daniela Álvarez, se anunció que se presentaría una denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción.
El caso se suma a una serie de denuncias previas del PAN que no han derivado en sanciones ni resoluciones judiciales. No se han registrado sentencias ni amonestaciones en torno a estos señalamientos. El propio alcalde sostuvo que es el mismo auditor que fue ratificado con el respaldo de todas las fuerzas políticas, incluido el PAN, quien ha venido validando los procedimientos observados.
El PAN mantiene su estrategia de presión política y mediática, con intentos reiterados de colocar estos temas en el debate público, mientras el alcalde ha sostenido que los procedimientos han sido revisados por la autoridad fiscalizadora estatal. A la fecha, los albiazules no han tenido mucho éxito en intentar golpear políticamente al edil morenista.
Durante el mismo informe en la JUCOPO, Cruz Pérez Cuéllar notificó que en ese tema de las barredoras, que la Auditoría Superior del Estado ya había revisado el caso y que se trataba de un tema ya zanjado, “cosa juzgada”.
Parece que este tema podría quedarse como el resto de las denuncias que el Partido Acción Nacional ha venido realizando en contra del alcalde: un intento de desgaste político y mediático. Las denuncias han estado ahí de manera constante; sin embargo, ninguna ha trascendido de manera importante o relevante. No existe sentencia, amonestación o resolución que haya cambiado el panorama político del alcalde juarense.
Por ello, la estrategia panista parece mantenerse en el terreno político y mediático.
En el Partido Acción Nacional también comienza a configurarse el tablero rumbo al 2027. Entre las cartas más visibles para la gubernatura aparecen Marco Bonilla y Gilberto Loya, mientras que para la alcaldía de Chihuahua existe una lista cada vez más amplia de aspirantes que buscarán acomodo dentro de los distintos grupos políticos.
Precisamente esa abundancia de perfiles abre una discusión interna sobre los espacios disponibles. Muchos de los diputados y diputadas que hoy podrían pensar en una reelección podrían quedarse sin margen de maniobra ante la necesidad de abrir espacios para nuevos cuadros y para figuras cercanas a los grupos que disputarán la candidatura a la gubernatura.
En esa lista aparecen nombres como Alan Falomir y el secretario de Hacienda, Jesús Granillo, quienes podrían entrar en la repartición de posiciones rumbo al próximo proceso electoral. A ello se suman los espacios de quienes ya no podrían reelegirse y que también buscarán mantenerse vigentes dentro de la estructura panista.
En ese contexto aparece el caso de Nancy Frías, quien ha estado envuelta en la polémica por su viaje a París, Francia. La explicación ofrecida por Daniela Álvarez no terminó de convencer a muchos dentro y fuera del PAN, y quien realmente debió salir a fijar una postura era el coordinador de la bancada, Alfredo Chávez. Sin embargo, guardó silencio.
A esto se suma la postura que Nancy Frías expresó respecto al matrimonio igualitario. Aunque el tema aún no se vota, ya dejó clara su posición y eso también ha generado ruido dentro de distintos sectores. Por ello, cada vez son más las voces que consideran que su futuro político dentro de una eventual reelección o nueva candidatura podría complicarse conforme avance la definición de espacios rumbo al 2027.
La gobernadora Maru Campos abrió un nuevo frente con la Federación al volver a poner sobre la mesa uno de los temas que más ha señalado durante su administración: los recortes federales y la disminución de recursos para los estados. La mandataria fue contundente al señalar que “todos los estados están en rojo”, una expresión que refleja la presión presupuestal que enfrentan las entidades y que, desde la óptica de los gobiernos estatales, complica la operación de programas, obras y servicios.
No es la primera vez que Maru Campos coloca este tema en la discusión pública. Desde el inicio de su administración ha insistido en que Chihuahua recibe menos recursos mientras las responsabilidades para atender seguridad, salud, infraestructura y desarrollo social siguen creciendo. Ahora, con una caída en las participaciones federales, la gobernadora vuelve a insistir en que el problema ya no es exclusivo de Chihuahua, sino que afecta prácticamente a todo el país.
El mensaje también tiene una lectura política. Mientras Morena mantiene el discurso de la fortaleza de las finanzas federales, los gobiernos estatales comienzan a elevar el tono por la disminución de recursos. Maru Campos decidió colocarse nuevamente en esa discusión y encabezar el reclamo desde Chihuahua, un tema que además suele encontrar eco entre otros mandatarios estatales independientemente de su partido político.
La gobernadora aprovecha además un tema que difícilmente genera costos políticos para su administración. Hablar de recortes federales permite trasladar la discusión fuera de Palacio de Gobierno y colocar el foco en la distribución de recursos desde el centro del país. Por ello no sorprendió que utilizara una frase tan directa como que “todos los estados están en rojo”, enviando un mensaje tanto a la Federación como a la propia clase política local sobre las condiciones en las que habrán de construirse los presupuestos de los próximos años.
