Piden Loera que la detención de Duarte abra ruta para investigar a duartistas infiltrados en todos los niveles de gobierno

Piden Loera que la detención de Duarte abra ruta para investigar a duartistas infiltrados en todos los niveles de gobierno

La reciente detención de César Duarte volvió a activar un tema que en Chihuahua nunca terminó de resolverse: la presencia de operadores, exfuncionarios y aliados políticos del exgobernador dentro de los gobiernos estatal, municipal, federal e incluso del Congreso local, hoy repartidos en prácticamente todos los partidos.

Así lo externó el senador de Moren, Juan Carlos Loera, ya que adviertió que la captura del exmandatario debe ser un punto de partida para profundizar las investigaciones y, sobre todo, para revisar con lupa la ética política de quienes han transitado sin pudor entre proyectos ideológicos opuestos.

“En su ambición política no han tenido vergüenza. De duartistas pasaron a la izquierda repentina y también —eso sí no sorprende— al cobijo de la derecha gobernante en Chihuahua”.

El señalamiento alcanza directamente a Morena. De acuerdo con la postura expresada por cuadros del partido, es momento de aplicar con rigor los filtros estatutarios y cerrar el paso a quienes tuvieron vínculos con lo que llaman “la mafia del poder”.

Aseguran que no deben ser aceptadas afiliaciones de figuras provenientes del duartismo, menos aún cuando su llegada desplaza a militantes que han construido el movimiento “desde abajo”.

“Duartistas llegaron por arriba a nuestro movimiento en Chihuahua, y al igual que con descaro bailaba el exgobernador, también con desfachatez se pasean con bandera de izquierdistas, cuando muy poco saben de conciencia social y de la lucha histórica y heroica de la izquierda chihuahuense”, remarcó.

La exigencia central es que la detención de Duarte no se quede en lo mediático ni se convierta en moneda de uso electoral.

Loera insiste en que debe servir para depurar estructuras, revisar lealtades y dejar claro qué perfiles pueden o no representar al movimiento en un estado donde el duartismo, pese al paso de los años, sigue reacomodado en distintos espacios de poder.