Poder, Telecomunicaciones y Justicia

Poder, Telecomunicaciones y Justicia

La lucha por la CEDH

La terna para ver quien preside la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) sigue en la mira, y la cuestión no es solo la defensa de los derechos humanos, sino el juego de poder que gira alrededor de su designación.

El PAN, siempre dispuesto a criticar las decisiones del gobierno cuando no les favorecen, actúa ahora con la misma renuencia a aceptar una designación que no les parece conveniente.

Alfredo Chávez se la juega con una carta arriesgada: Geo Bujanda, cuyo pasado y actitudes cuestionables siguen siendo un tema de debate.

Es evidente que la terna fue armada de tal manera que se le abriera el camino a Bujanda, mientras que figuras como Carrasco Talavera fueron descartadas a través de rumores infundados.

Muchos aseguran que Carrasco es el que realmente debería haber quedado en la terna, pues su experiencia y formación en derechos humanos, especialmente su vinculación con la escuela de Armendáriz, lo hacen un perfil idóneo.

Sin embargo, la política local parece tener otros planes, y lo que está claro es que el juego no siempre se juega con base en méritos. La lucha no es por justicia, sino por control.

Pero, ¿por qué el empeño en colocar a Geo Bujanda en la terna, a pesar de que no es bien vista por las organizaciones no gubernamentales? ¿Qué le deben a ella?

Con antecedentes de comportamiento autoritario y despectivo tanto en el Congreso como en la UACH, Bujanda no parece ser la persona indicada para defender los derechos humanos en un estado tan diverso y complejo como Chihuahua.

Además, la imagen de alguien que, por ejemplo, participó en la marcha del orgullo gay o que tendría que pronunciarse sobre el aborto, o incluso visitar la sierra con los rarámuris, se ve completamente incompatible con su perfil y su actitud en cargos anteriores.

¿Cómo podría alguien con su historial de despotismo y falta de empatía defender de manera auténtica los derechos de las poblaciones vulnerables de Chihuahua?

Las preguntas se acumulan, y la respuesta parece clara: el poder político está jugando una vez más con el bienestar de la ciudadanía para asegurarse de que ciertos intereses se sigan favoreciendo.

Loera y Corral: El choque de intereses detrás de la reforma en telecomunicaciones

En el Senado, el tema de la reforma a las telecomunicaciones también ha generado un cisma entre los políticos chihuahuenses.

Por un lado, Juan Carlos Loera, se muestra defensor de la reforma, argumentando que es necesaria para evitar campañas de odio y defender los derechos de los migrantes.

Loera aprovecha para criticar a los gobiernos pasados y lanzar un discurso de moralidad, como si la solución a todos los problemas fuera una nueva regulación, sin detenerse a pensar en las implicaciones reales para la libertad de expresión y los intereses detrás de esta reforma.

Mientras tanto, Javier Corral, pide que se frene la reforma y se debata más ampliamente.

Él no está en contra de regular, pero advierte sobre los riesgos de un autoritarismo disfrazado, concentrando tanto poder en una sola institución. Parece que, de nuevo, Corral juega sus cartas a favor de los intereses de ciertos grupos, pidiendo una pausa para asegurarse de que la reforma no sea una herramienta para beneficiar a unos pocos.

En el fondo, Loera y Corral no se enfrentan solo por principios, sino por el poder que cada uno quiere conservar y las alianzas que buscan fortalecer.

Nancy Escárcega: Manipulando el sufrimiento ajeno

En otro tema que ha desatado la indignación de varios sectores, la figura de Nancy Escárcega ha quedado en el centro de la polémica.

Recientemente, se desmintió a la funcionaria, quien intentó hacer creer que estaba directamente involucrada en la lucha de las víctimas de la tragedia de la familia Alvarado.

La familia desmintió rotundamente sus afirmaciones, y la acusaron de manipular el sufrimiento ajeno para colgarse de un tema tan doloroso. Escárcega, conocida por sus intentos de posicionarse como la salvadora en causas ajenas, no ha dudado en buscar protagonismo a costa de la tragedia de otros.

Las ONGs y la sociedad en general no han tardado en criticar esta actitud oportunista, que refleja un profundo desdén por las verdaderas necesidades de las víctimas.

¿Será que, en el fondo, Escárcega solo busca alimentar su imagen personal, aprovechando los momentos más oscuros para seguir adelante con su agenda política?

La pregunta sigue flotando en el aire, mientras más voces se alzan en su contra.

El “Trono de Pedro” y el legado de Duarte

El regreso del “Trono de Pedro” a la palestra, ese mismo trono que se encontró en uno de los ranchos de César Duarte, es otro recordatorio de la opulencia y los excesos del exgobernador.

Hace años, la Fiscalía General del Estado ya había descubierto este objeto, pero ahora Norte Digital ha reavivado la noticia.

Es irónico que, mientras miles de chihuahuenses siguen esperando justicia, un trono hecho para un Papa acabó en manos de quien saqueó el estado.

Mientras Duarte vivía en la pompa, el pueblo sufría las consecuencias de su mal gobierno.

La FGE tiene en sus manos más que un símbolo del derroche; tiene la oportunidad de demostrar que la justicia no solo se busca en palabras, sino también en actos concretos.

Sin embargo, según rumores filtrados por fuentes cercanas, parece que el tema no está tan cerrado como algunos creen.

Se asegura que una de las carpetas relacionadas con Duarte está archivada y lista para reactivarse en cuanto haya un cambio de administración.

Esto alimenta las especulaciones sobre los temores de ciertos actores políticos locales.

Algunos temen que, si Morena gana las próximas elecciones, esa carpeta podría ser reactivada y con ello se abriría una investigación profunda que podría involucrar no solo a Duarte, sino también a aquellos que permitieron que su círculo de colaboradores saliera impune.

Los rumores apuntan a que las investigaciones sobre los MPs y la Fiscalía, que supuestamente no hicieron su trabajo para evitar la salida de varios duartistas, podrían dejar al descubierto toda una red de complicidad, haciendo que los involucrados salieran “purificados”, como si nada hubiese pasado, entre ellos nombres como Barrousse.Esta es la prueba de que el “Trono de Pedro” no es solo un vestigio del pasado, sino un símbolo de las luchas actuales por el poder y el control.

La justicia sigue siendo una pieza clave en este juego, pero las cartas siguen marcadas, y mientras los chihuahuenses esperan que las investigaciones lleguen a buen puerto, muchos se preguntan: ¿cuándo se reactivará realmente la justicia, y qué otras sorpresas se guardan bajo el trono de Duarte?