Productores exponen la grieta: bloqueo a la Conagua por reforma que amenaza su patrimonio hídrico

Productores exponen la grieta: bloqueo a la Conagua por reforma que amenaza su patrimonio hídrico

En Chihuahua, campesinos de las regiones de Namiquipa, Bachíniva, Gómez Farías y Cuauhtémoc bloquearon esta mañana el acceso principal de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en la avenida Tecnológico, demandando explicaciones sobre una versión de la reforma a la Ley de Aguas Nacionales que califican de “engañosa y enredada”.

Con pancartas como “La reforma nos deja sin agua y sin patrimonio” y “¡No más rezago en Conagua!”, los productores manifestaron su indignación porque afirman que la nueva normativa no atiende el rezago en trámites y concesiones que arrastran desde hace años.

El núcleo del conflicto, explican los manifestantes, está en los títulos de concesión que siguen a nombre de personas fallecidas y que, según la normativa actual, no son heredables ni transferibles.

El temor es que ello derive en la pérdida de derechos de uso del agua —un recurso vital para el sustento agrícola de familias enteras.

Aun cuando el bloqueo se desarrolló sin incidentes violentos, la Conagua no ha salido a dialogar. Mientras tanto, la presencia de elementos de la Guardia Nacional y de la Policía Estatal se limitó a salvaguardar el orden, lo que refuerza la percepción de que los agricultores se sienten ignorados por las autoridades federales.

Los manifestantes advirtieron que mantendrán la medida hasta obtener una mesa de trabajo con Conagua y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), y exigen un calendario concreto para resolver los más de 400 expedientes rezagados.

Este episodio no es un hecho aislado: se inscribe en el contexto más amplio de la sequía prolongada y las persistentes disputas sobre concesiones de agua en el estado.

Organizaciones como la Unión de Productores Agrícolas del Estado de Chihuahua (UPAECH) respaldan la protesta y piden que la reforma se revise con transparencia.

En resumen: el reclamo de los productores va más allá del simple trámite administrativo. Es una clara señal de que la política hídrica federal no ha logrado sincronizarse con la realidad agrícola del norte de México, y que la “reforma” podría convertirse en la herramienta que formalice la exclusión de quienes han hecho del agua su sustento.