Santiago y las prácticas del priismo

Santiago y las prácticas del priismo

Colinas del Sol y la calle sin pavimentar

Las prisas de la Poniente 5

La visa como arma política

El silencio de Andrea


Santiago de la Peña parece decidido a no dejar pasar un solo día sin enviar señales rumbo al 2027. En las últimas semanas comenzaron a aparecer publicaciones patrocinadas desde diversas páginas donde prácticamente ya se da por definida una fórmula política: Marco Bonilla para la gubernatura y Santiago de la Peña para la alcaldía de Chihuahua.

La práctica no es nueva. De hecho, es una de esas viejas herramientas que caracterizaron al priismo durante los años en que se encontraba en el poder. Consistía en difundir la percepción de que las decisiones ya estaban tomadas y que determinados acuerdos se encontraban definidos desde las cúpulas políticas. Curiosamente, era una estrategia utilizada con frecuencia por el aspirante más débil, que buscaba proyectar fortaleza mediante la percepción de respaldo y candidatura asegurada.

Por eso llaman la atención este tipo de publicaciones que intentan instalar desde ahora la idea de que Marco Bonilla será candidato a la gubernatura y Santiago de la Peña a la alcaldía. Más que demostrar fuerza, este tipo de ejercicios suelen revelar la necesidad de construir una percepción que todavía no termina de consolidarse en la realidad.

Resulta difícil pensar que sea Marco Bonilla quien esté detrás de este tipo de ejercicios. El alcalde tiene su propio posicionamiento, una estructura consolidada y una imagen que cuidar. Tampoco parecería lógico que desde ese espacio se buscara cerrarles la puerta a otros perfiles panistas como Gilberto Loya, quien también mantiene presencia y estructura política.

Por eso las miradas terminan apuntando hacia Santiago de la Peña. Más aún cuando este tipo de estrategias suelen ser utilizadas precisamente por quienes necesitan construir percepción antes que realidad.

Y si es verdad lo que sostienen Daniela Álvarez y otros liderazgos panistas respecto a que el partido se encuentra unido rumbo al 2027, propagandas como estas poco ayudan. Más bien terminan calentando a las bases y alimentando especulaciones cuando todavía falta mucho camino por recorrer.


La modernidad finalmente llegó a la calle Faisán, en la parte alta de Colinas del Sol. Después de años y años de espera, los vecinos comenzaron a celebrar el arranque de los trabajos de pavimentación en una de las vialidades más importantes de la zona.

La sorpresa fue que la obra no forma parte del programa intensivo de bacheo que realiza el Municipio, sino de los proyectos impulsados a través del Presupuesto Participativo, donde las colonias compiten para obtener recursos mediante votación ciudadana.

Colinas del Sol ganó y los trabajos arrancaron. Y hasta ahí todo bien.

El problema es que las máquinas llegaron, destruyeron aún más la superficie existente y desaparecieron. Ya transcurrió más de una semana sin avances visibles y la vialidad quedó en condiciones más complicadas que las que tenía antes del inicio de la obra.

La situación comienza a generar preocupación entre los vecinos porque se trata de una entrada y salida importante hacia el Periférico de la Juventud. Con las lluvias recientes y el deterioro actual de la calle, el riesgo para automovilistas y residentes aumenta.

Ojalá alguien le avise a los encargados de la obra que los vecinos siguen esperando que regresen las máquinas.


Algo trae Marco Bonilla con la Poniente 5.

La presión para que el proyecto avance ha sido evidente y los principales actores del PAN han salido a defenderlo públicamente. Alfredo Chávez y Santiago de la Peña han insistido en la necesidad de que Morena reciba al alcalde para escuchar de primera mano las bondades de la obra.

El problema es que la explicación todavía no termina de aterrizar.

Nadie discute que una obra de infraestructura de esa magnitud pueda resultar importante para la ciudad. Lo fue en su momento el Periférico de la Juventud y seguramente una conexión integral hacia el poniente también podría serlo.

Lo que sigue sin quedar claro es por qué tanta prisa por arrancar una primera etapa que apenas abarcaría un tramo reducido. El propio director de Obras Públicas ha hablado de un proyecto ambicioso de hasta diez carriles, pero los primeros 300 millones de pesos apenas alcanzarían para una intervención bastante limitada.

Por eso las preguntas siguen sobre la mesa. No porque alguien esté en contra de la infraestructura, sino porque primero hay que explicarle a los ciudadanos para qué servirá esta primera fase, qué problema resolverá y por qué resulta tan urgente.

Antes que convencer a Morena, quizá lo primero sea convencer a la ciudadanía.


El tema de la visa de Brigitte Granados sigue dando material para la confrontación política.

Durante su rueda de prensa del jueves, Daniela Álvarez dijo que le resultaba difícil creer que el retiro de una visa tuviera como origen una simple infracción de tránsito. La declaración rápidamente se incorporó a la discusión pública y alimentó nuevamente el debate entre PAN y Morena.

La realidad es que el asunto se convirtió en un tema político desde el primer momento y todo indica que seguirá así durante varios días más.

Acción Nacional ha encontrado en este episodio una oportunidad para mantener la presión mediática sobre Morena, mientras que desde el partido guinda acusan un uso político del tema.

Por su parte, Brigitte Granados respondió a través de sus redes sociales que continuará trabajando desde su trinchera por la soberanía y el bienestar de Chihuahua, dejando en claro que la polémica no modificará su actividad política.

Y mientras unos buscan explicaciones, otros buscan reflectores. Así funciona la política.


La misma rueda de prensa dejó otro momento interesante.

Daniela Álvarez lanzó un reto directo a Andrea Chávez para que mostrara públicamente su visa desde un Whataburger en Estados Unidos.

La declaración comenzó a circular rápidamente en redes sociales y el video se volvió uno de los temas comentados durante las últimas horas.

Sin embargo, al cierre de esta edición, Andrea Chávez no había respondido.

Y eso llama la atención porque normalmente la senadora suele contestar prácticamente todos los señalamientos provenientes del PAN. De hecho, buena parte de la agenda política entre ambos grupos suele girar alrededor de sus respuestas y posicionamientos.

Esta vez no ocurrió.

Al cierre de esta edición, Andrea Chávez seguía sin fijar postura sobre el reto lanzado por Daniela Álvarez. Habrá que ver si en las próximas horas decide entrar al tema o mantener el silencio. Mientras tanto, la respuesta sigue pendiente.