Seguridad, Política y Paro Magisterial en la Agenda Estatal

Seguridad, Política y Paro Magisterial en la Agenda Estatal

La gobernadora Maru Campos ha decidido apostar fuerte en su agenda de seguridad con la modernización del sistema penitenciario de Chihuahua. Su

Modelo Penitenciario Centinela, presentado con gran énfasis en la lucha contra la corrupción y la reinserción social, parece un esfuerzo ambicioso y necesario. Sin embargo, hay que analizarlo con lupa: más allá de los anuncios y el discurso de dignificación, lo que realmente importa es si estas medidas se traducen en resultados tangibles.

¿Un verdadero cambio o solo una estrategia política?

El modelo plantea la implementación de tecnología avanzada, como inhibidores de señal en los penales, además de mejoras en las condiciones laborales de los custodios y el reforzamiento de programas de reinserción. Pero Chihuahua ya ha visto promesas similares en el pasado, y los problemas en los Ceresos no se resuelven solo con tecnología o mejores sueldos: la corrupción está enraizada en la estructura misma del sistema penitenciario.

Campos ha puesto en manos del secretario de Seguridad Pública, Gilberto Loya, y del director del sistema penitenciario, general Ricardo Fernández Acosta, la ejecución de este plan. Si el proyecto fracasa, el costo político recaerá sobre ellos; si funciona, la gobernadora capitalizará los éxitos en su narrativa de gobierno.

El momento del anuncio no es casualidad. La gobernadora ha incrementado su presencia mediática en vísperas de su informe, contrastando con su postura más reservada de meses atrás. Ha pasado de evitar entrevistas a opinar sobre política nacional, como cuando sugirió que Santiago Creel podría ser candidato. Todo esto huele a estrategia de posicionamiento, quizá con miras a proyectos políticos futuros más allá de Chihuahua.

Peleas internas: el mensaje para Alfredo Chávez

Por otro lado, el secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña, dejó claro que no se permitirá un desorden en el Congreso del Estado. Su declaración sobre no replicar el “batidero” fue un mensaje directo, pero no para Morena, sino para el propio coordinador de los diputados del PAN, Alfredo Chávez.

El secretario de Gobierno dejó en evidencia su inconformidad con la actuación del Congreso local, pero sobre todo, con la manera en que su propio partido ha manejado la situación. Lo más revelador es que, tras su declaración, Chávez se echó para atrás y decidió no acudir a la sesión del lunes, aparentemente por una “sugerencia” de De la Peña.

Esto muestra una fractura dentro del PAN y, sobre todo, el nivel de control que el Ejecutivo estatal quiere ejercer sobre el Legislativo. No es solo una cuestión de transparencia o buen manejo legislativo, sino una lucha de poder dentro del propio partido.

Paro magisterial: incertidumbre y dobles discursos

En el terreno educativo, la situación es más incierta. El paro de maestros convocado por diferentes grupos dentro del magisterio ha puesto en jaque a la administración estatal. Mientras el secretario de Educación, Francisco Hugo Gutiérrez Dávila, se muestra cauteloso y evita dar declaraciones contundentes, el líder de la Sección 8 del SNTE, Eduardo Antonio Zendejas Amparán, ha dejado claro que no aceptará represalias contra los maestros que han participado en las manifestaciones.

El problema de fondo es la reforma a la Ley del ISSSTE 2025, que fue presentada sin tomar en cuenta a los trabajadores de la educación. Esta reforma, que generó preocupación en el sector, ha obligado al gobierno federal a recular y prometer mesas de diálogo para corregir lo que sea necesario.

El SNTE ha tratado de vender la idea de que sus gestiones evitarán afectaciones a los derechos laborales de los docentes, pero la realidad es que el descontento ya está en las calles. Mientras tanto, la administración estatal se mueve con cautela, sin definir si habrá sanciones o no. Este doble discurso solo genera más incertidumbre y abre la puerta a que el conflicto se prolongue.

Chihuahua en plena efervescencia política

Entre la apuesta por la seguridad, las pugnas en el Congreso y el conflicto magisterial, Chihuahua vive semanas de alta tensión política. Maru Campos busca consolidar su imagen con anuncios estratégicos, mientras su gobierno enfrenta críticas y desafíos en distintos frentes.

Lo que está claro es que la política en Chihuahua no da tregua. Los próximos meses serán clave para ver si las promesas de modernización, transparencia y diálogo se traducen en hechos o si todo queda, como tantas veces, en discurso y propaganda.