Suprema Corte confirma exceso de asesores: Hugo Aguilar recorta, pero sigue con privilegios

Suprema Corte confirma exceso de asesores: Hugo Aguilar recorta, pero sigue con privilegios

El ministro presidente admite tener 103 asesores y anuncia un recorte del 40% para octubre; la medida abre debate sobre austeridad y excesos en el Poder Judicial.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación reconoció que el ministro presidente, Hugo Aguilar Ortiz, tiene bajo su cargo un equipo de 103 asesores.

Aunque anunció un recorte del 40% a partir del 1 de octubre, la cifra confirma el tamaño de los privilegios que han acompañado a la Presidencia del Máximo Tribunal.

El arranque de la nueva Suprema Corte no ha estado exento de polémica.

Apenas instalado como ministro presidente, Hugo Aguilar Ortiz confirmó lo que ya circulaba en columnas y pasillos: su oficina cuenta con 103 asesores, una cifra que por sí sola exhibe el tamaño del aparato de apoyo que se mantiene en la cúpula del Poder Judicial.

La Presidencia del Tribunal difundió que, a diferencia de gestiones anteriores, Aguilar asumirá también funciones jurisdiccionales, lo que significa que deberá analizar asuntos y presentar proyectos ante el Pleno.

Bajo ese argumento se justificó la integración de una ponencia propia con 8 secretarios de Estudio y Cuenta, 12 auxiliares y 39 personas de apoyo operativo, además de otras áreas administrativas.

Sin embargo, el mismo comunicado adelantó que para el 1 de octubre se aplicará un recorte del 40%.

Tras ese ajuste, la plantilla quedará en 7 secretarios de Estudio y Cuenta, 8 auxiliares y 25 de apoyo.

La reducción busca dar señales de austeridad en un contexto donde la Corte es observada por sus gastos y privilegios.

El ajuste, aunque significativo en números, no borra el cuestionamiento de fondo: ¿cómo justificar un aparato de más de un centenar de asesores en un Poder Judicial que, al mismo tiempo, pide recursos extraordinarios y defiende su independencia presupuestal?

La medida, más que un acto de convicción, parece una corrección obligada frente a la presión pública y al discurso oficial de austeridad.

La Corte seguirá contando con decenas de asesores, y el debate apenas comienza sobre hasta dónde llega el compromiso real con el recorte de excesos en la justicia mexicana.