Temas: agua, seguridad y la sombra de Duarte
El agua: el conflicto que el Gobierno federal no quiere ver.
La crisis del agua en Chihuahua sigue encendiendo alarmas, y el Gobierno federal de Claudia Sheinbaum parece seguir la misma línea de omisión que su antecesor.
La reciente protesta de productores y habitantes de San Francisco de Conchos contra la extracción de agua de la presa La Boquilla para el municipio de Camargo es un nuevo recordatorio de que la Federación sigue priorizando intereses políticos sobre las necesidades del estado.
El descontento crece, y no es para menos.
Los productores ven con frustración cómo sus recursos hídricos se administran sin transparencia y con una clara tendencia a favorecer proyectos ajenos a la entidad.
Mientras tanto, el Gobierno estatal de Maru Campos, en su Tercer Informe de Gobierno, insiste en que ha destinado recursos millonarios para enfrentar la sequía extrema en Chihuahua. ¿Será suficiente?
La historia nos dice que cuando la Federación impone decisiones sin diálogo, las tensiones escalan.
En 2020, la crisis del agua en la misma presa La Boquilla derivó en un enfrentamiento entre productores y la Guardia Nacional.
Hoy, con un Gobierno federal distinto pero con la misma insensibilidad, el conflicto podría revivir.
César Duarte: la sombra que sigue rondando la política estatal
A pesar de enfrentar un proceso legal por enriquecimiento ilícito y desvío de recursos, el exgobernador César Duarte sigue moviendo piezas en el ajedrez político de Chihuahua.
Su reciente reunión con el diputado priista Memo Ramírez en Parral ha desatado especulaciones sobre su posible intento de influir en las elecciones de 2027.
La imagen de Duarte reuniéndose con actores políticos mientras enfrenta acusaciones de corrupción es un golpe para la credibilidad del PRI en el estado. Aunque el partido ha tratado de desmarcarse de su legado, reuniones como esta refuerzan la percepción de que sigue habiendo pactos en lo oscuro.
Si Duarte aún tiene la capacidad de operar políticamente, ¿qué dice eso del sistema judicial que lo mantiene en proceso pero sin una sentencia firme?
La justicia a medias sigue siendo un problema en Chihuahua, y este caso es el mejor ejemplo.
La Seguridad: Informe Optimista vs. Realidad Violenta
Durante su informe, Maru Campos presumió inversiones millonarias en equipamiento policial y certificaciones internacionales, asegurando que la seguridad en Chihuahua está mejorando. Habló de la certificación CALEA y del equipamiento “sin precedentes” para la policía estatal y municipal. Pero más allá de las cifras oficiales, la percepción de la gente es otra.
En Ciudad Juárez, la gobernadora tuvo que reunirse con la Mesa de Seguridad para analizar el problema de la violencia, que sigue azotando la región.
Las ejecuciones y hechos violentos son el pan de cada día, y ni las certificaciones ni los discursos han logrado cambiar eso.
Y hablando de Centinela, el proyecto insignia de seguridad del Gobierno estatal, hay más dudas que avances. Existen serios señalamientos contra el contratista Seguritech por incumplimientos en los términos de entrega, una historia que recuerda lo ocurrido con Juan Blanco y el relleno sanitario, cuando un intento de proteger al contratista terminó con el panista en la cárcel. Los paralelismos son inquietantes.
Gilberto Loya, en entrevista, afirmó que ya se le están cobrando demoras a la empresa, pero nadie le cree.
Además, el tema del elemento Sosa, cuyo caso fue reservado por cinco años con la firma de un familiar en el comité de transparencia, ni siquiera apareció en el informe.
Otro asunto incómodo que el Gobierno prefiere enterrar.
Por si fuera poco, Chihuahua aún no recupera las certificaciones de sus centros penitenciarios, un indicador claro de que la crisis en el sistema carcelario no se ha resuelto.
Mientras tanto, el Gobierno estatal sigue vendiendo logros, pero los problemas de fondo permanecen.
El gobierno del estado puede decir que ha invertido en seguridad, pero mientras los ciudadanos sigan sintiéndose inseguros y los grupos criminales operen con impunidad, la crisis seguirá intacta.
Cruz Pérez Cuéllar: un respiro en medio del caos
Mientras el panorama político de Chihuahua está lleno de irregularidades y escándalos, el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, recibió un espaldarazo inesperado: la Auditoría Superior del Estado prácticamente le otorgó una calificación limpia en el manejo financiero de su administración.
El informe de auditoría del 2023 no encontró señalamientos graves, salvo algunos retrasos en obra pública debido a contratistas. Esto no es menor, considerando que en años anteriores las administraciones municipales de Juárez han sido blanco de constantes observaciones por mal manejo de recursos.
Para Pérez Cuéllar, esta auditoría es una prueba de fuego superada. Con este resultado en la mano, su imagen se fortalece de cara al futuro político, en un estado donde la corrupción ha sido la regla más que la excepción.
Un 2027 incierto
Con la carrera política rumbo a 2027 en marcha, Chihuahua se encuentra en un momento decisivo. La crisis del agua podría convertirse en un tema central de confrontación con el Gobierno federal de Sheinbaum. El regreso de Duarte al tablero político es un recordatorio de que la corrupción sigue siendo una amenaza latente. Y el gobierno de Maru Campos tiene dos años más para demostrar si sus promesas se traducen en cambios reales o si solo quedarán como parte del discurso.
En este escenario, el alcalde de Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, es de los pocos que puede presumir un manejo administrativo sin mayores observaciones. En un estado donde la rendición de cuentas es una moneda devaluada, esto le da un capital político importante rumbo a los próximos años.
Mientras tanto, los chihuahuenses siguen esperando respuestas concretas a sus problemas.
