Verde Ecologista condiciona la alianza y solo iría con Cruz Pérez Cuéllar como candidato

Verde Ecologista condiciona la alianza y solo iría con Cruz Pérez Cuéllar como candidato

Los medios de comunicación vuelven a aparecer en la promoción de aspirantes del PAN

Por qué el PAN quiere los votos de Morena para la Poniente 5 si ya tiene la mayoría calificada

En encuestas del PAN: todos contra todos


La visita de Arturo Escobar, coordinador político nacional del Partido Verde Ecologista de México, a Ciudad Juárez terminó convirtiéndose en un auténtico bombazo político dentro de la definición de la coalición en Chihuahua.

El mensaje que dejó el dirigente nacional del Verde fue directo. El partido condiciona su participación dentro de la alianza con Morena y el Partido del Trabajo a que Cruz Pérez Cuéllar sea quien encabece el proyecto. La frase “Si es con Cruz, sí; si no, no” marcó la postura política del partido y abrió una nueva lectura dentro del tablero interno de la Cuarta Transformación.

No es un mensaje menor. No lo lanzó un dirigente local, sino Arturo Escobar desde la estructura nacional del Partido Verde, dejando claro que la apuesta del partido está definida y que no contemplan otro escenario distinto al de Cruz Pérez Cuéllar.

La señal política reduce todavía más el margen de negociación dentro de la coalición y fortalece la posición del exalcalde juarense, quien ha venido sumando respaldo entre distintos sectores y estructuras del movimiento.

El golpe político más fuerte de esta definición alcanza a Rosana Díaz, quien se mantiene dentro del proceso interno como aspirante a la Coordinación de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional.

Hasta hace poco, su participación dentro de la contienda tenía una función estratégica. Su registro permitió que Andrea Chávez no fuera la única mujer en la competencia y abrió la discusión sobre la paridad de género, pero al mismo tiempo colocó una pieza dentro del tablero para evitar que la definición quedara cerrada solamente entre otros perfiles.

La lectura ahora es clara, Rosana Díaz habría llegado a ese espacio con respaldo del grupo cercano a Cruz Pérez Cuéllar, particularmente por la relación política con Alejandro Pérez Cuéllar, hermano de Cruz y diputado federal por el Partido Verde Ecologista.

De esta manera, Rosana Díaz se mantiene dentro de la Cuarta Transformación, pero bajo una línea política muy cercana al grupo de Cruz Pérez Cuéllar. Su participación, más que representar una ruptura dentro del movimiento, es vista como una jugada que terminó favoreciendo el escenario del exalcalde de Ciudad Juárez.

Con el movimiento del Verde, la definición de la coalición comienza a tomar forma. Morena mantiene su proceso interno, el PT conserva por ahora su cercanía con Andrea Chávez, pero el Partido Verde ya fijó postura y dejó sobre la mesa que su apuesta tiene nombre y apellido.

Cruz Pérez Cuéllar sigue acumulando señales políticas a su favor, mientras sus competidores enfrentan un escenario donde cada movimiento de los partidos aliados puede modificar la ruta de la definición final.


La promoción de los aspirantes del PAN a la alcaldía de Chihuahua sigue generando comentarios por la aparición de folletos, espectaculares y distintos materiales de difusión.

En el caso de Santiago de la Peña, circula material donde se destaca su avance en encuestas y se le presenta como uno de los perfiles punteros dentro de la contienda interna panista. La versión que algunos manejan es que estos materiales serían impulsados con apoyo de medios de comunicación que estarían aportando recursos para su difusión.

Esa explicación forma parte de la narrativa que han utilizado algunos equipos políticos para justificar la aparición de propaganda, colocando a los medios como responsables de la promoción de las aspiraciones de los perfiles panistas.

Sin tapujos, pocos creen esa versión. Resulta difícil pensar que medios de comunicación estén sacando recursos de su propia bolsa para financiar folletos, espectaculares y materiales de promoción política. Lo que se observa en la realidad es una estrategia de posicionamiento impulsada por los propios aspirantes y sus equipos, con recursos destinados para fortalecer su imagen dentro de la contienda interna.


El alcalde Marco Bonilla aseguró que el PAN cuenta con los 22 votos necesarios para aprobar el crédito de 150 millones de pesos destinado al proyecto Poniente 5, pero aun así hizo un llamado a Morena para que acompañe la propuesta al considerar que se trata de una obra de beneficio para la ciudadanía.

La pregunta política es clara. Si Acción Nacional ya tiene la mayoría calificada para sacar adelante el crédito, ¿por qué busca sumar los votos de Morena?

La respuesta está en la lectura política del proyecto. La Poniente 5 no solamente representa una obra de movilidad para la ciudad, también es una obra que puede fortalecer la imagen de la administración de Marco Bonilla por el impacto que tendría en una zona importante de la capital.

Por eso, la invitación a Morena puede verse como una jugada política. Si los diputados morenistas respaldan el crédito, se suman a una obra que podría convertirse en uno de los principales proyectos del gobierno municipal. Pero si deciden rechazarlo, también abre la puerta para que desde el PAN se construya una narrativa en su contra.

El escenario sería utilizar el rechazo como argumento político, señalando que Morena se opone a una obra que beneficia a los chihuahuenses, una estrategia similar a la utilizada durante la discusión de la reforma electoral, donde los votos en contra fueron convertidos en un punto de confrontación.

Morena queda así frente a una decisión complicada. Apoyar el proyecto puede significar darle una victoria política al alcalde, pero votar en contra podría permitir que el PAN coloque el mensaje de que la oposición está frenando una obra importante para la ciudad.

La Poniente 5 dejó de ser solamente un tema de infraestructura. También se convirtió en una disputa política donde cada voto tendrá una lectura más allá del crédito.

La encuesta de Política Norte coloca a Alfredo Chávez en la primera posición dentro de las preferencias para la candidatura del PAN a la alcaldía de Chihuahua, mientras que María Angélica “Manque” Granados aparece en segundo lugar, aunque con una ligera caída respecto a mediciones anteriores.

En el caso de Santiago de la Peña, la medición señala que mantiene crecimiento, pero todavía se encuentra lejos de los primeros lugares, una posición que sus adversarios han utilizado para cuestionar su verdadero avance dentro de la contienda interna.

Más allá de los números, la encuesta se suma a la batalla de narrativas que mantienen los aspirantes panistas. Cada equipo toma los datos que le favorecen para colocarse como el perfil mejor posicionado y minimizar a sus competidores.

Santiago de la Peña ha mantenido el discurso de que sigue avanzando y creciendo en las mediciones, mientras que Alfredo Chávez y Manque Granados utilizan los resultados que los colocan en los primeros lugares para reforzar la idea de que son ellos quienes tienen mayor respaldo dentro del panismo.

La disputa interna ha llegado a tal punto que desde fuera del partido también se han lanzado críticas sobre la falta de unidad. Luis Villegas Montes, exmagistrado y expanista, ha señalado en sus redes sociales que en el PAN existe una confrontación interna y que los distintos grupos se están desgastando entre ellos.

La lectura que plantea Villegas Montes es que esta falta de cohesión no solamente se refleja en la contienda por la alcaldía de Chihuahua, sino en el escenario político estatal.

Mientras los aspirantes buscan posicionarse como la mejor opción, la competencia interna del PAN se mantiene marcada por encuestas, mensajes en redes sociales y una disputa permanente por imponer quién llega mejor colocado.