¿Y mañana qué sigue para Maru?

¿Y mañana qué sigue para Maru?

Gobernadoras de Aguascalientes y Guanajuato no apoyaron a Maru

Maru despertó a la oposición nacional

Sheinbaum y Maru: dos discursos y una misma disputa

Morena también mostró músculo


El evento de respaldo a Maru Campos dejó una pregunta flotando: ¿y ahora qué sigue?

Porque si algo quedó claro el sábado es que se apostó fuerte. Muy fuerte. La movilización, la convocatoria, la presencia de liderazgos nacionales y el despliegue mediático colocaron a la gobernadora en el centro de la discusión política nacional durante varios días.

La pregunta es: ¿qué viene después?

Hay quienes sostienen que el siguiente paso será una gira nacional, una estrategia de posicionamiento que lleve el discurso escuchado en Chihuahua a otras entidades del país. Otros advierten que Maru Campos podría estar entrando en una trampa política. Primero llegan los aplausos, los reflectores y los respaldos; después podría venir el estirón.

Porque una cosa es reunir a la oposición en un evento y otra muy distinta sostener una narrativa de confrontación durante meses.

Y si el camino será una estrategia nacional de medios, recorridos y posicionamiento, también aparece otra interrogante que ya comienza a escucharse: ¿quién financiará esta lucha opositora?

Por lo pronto, el evento ya pasó. Lo que sigue es lo verdaderamente importante.


Siguiendo con el evento del sábado, hubo algo que llamó poderosamente la atención: la ausencia de las gobernadoras de Aguascalientes y Guanajuato.

María Teresa Jiménez Esquivel y Libia Dennise García Muñoz Ledo no acudieron al acto de respaldo a Maru Campos.

Y eso tiene lectura política.

Particularmente porque Maru Campos ha acompañado a la mandataria de Aguascalientes en distintos eventos, desde actividades relacionadas con la Feria Nacional de San Marcos hasta el encuentro estratégico que sostuvo en Aguascalientes con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, una de las figuras más representativas de la derecha española.

Por eso la ausencia no pasó desapercibida.

Tal vez tenían trabajo que atender en sus estados. Es una explicación válida. Al final de cuentas, un gobernador siempre tiene asuntos pendientes.

Pero si ese fuera el argumento, también surge una pregunta inevitable: ¿entonces Maru Campos no tenía trabajo que atender como gobernadora un sábado?

La otra interpretación es más política. Que simplemente no quisieron entrar en controversias con la Federación.

Y si esa lectura fuera correcta, el mensaje sería todavía más fuerte.

Porque mientras otras gobernadoras panistas parecen optar por la prudencia institucional, Maru Campos ya se encuentra en una etapa de confrontación abierta con el gobierno federal.

Y ahí es donde aparecen las dudas.

Porque la Federación tiene las instituciones, los recursos y el control político nacional.

Falta poco más de un año para que concluya la administración estatal y la pregunta que muchos comienzan a hacerse es si Maru tendrá la resistencia suficiente para sostener este nivel de confrontación.

Sobre todo si la estrategia contempla una proyección nacional permanente y una presencia constante en el debate público.


Más allá del respaldo a la gobernadora, el evento del sábado dejó otra conclusión.

Maru Campos despertó a la oposición nacional.

La propia mandataria lo dijo desde el escenario al señalar que desde Chihuahua comenzará la derrota de la 4T.

No fue una frase menor.

Fue una declaración con destinatario político y con la mirada puesta en 2027.

La misma línea fue retomada por Jorge Romero, dirigente nacional del PAN, quien habló de ir con todo hacia las próximas elecciones y de ganar los procesos que vienen.

Lo curioso es que al PAN no le favorecen particularmente las encuestas.

Sin embargo, se siguen asumiendo como los futuros ganadores de la contienda.

Pero más allá de quién tenga razón, el dato político es otro.

Por un día, Chihuahua se convirtió en el punto de reunión de la oposición nacional.

Y la figura que logró reunir a esos liderazgos fue Maru Campos.

Eso inevitablemente abre especulaciones sobre el papel que podría desempeñar una vez concluida su administración.

Todavía falta mucho camino por recorrer, pero el evento dejó una señal evidente: la gobernadora ya comenzó a construir presencia más allá de las fronteras de Chihuahua.

Y para algunos dentro de Acción Nacional, eso podría empezar a perfilarla hacia escenarios políticos de mayor alcance rumbo a 2030.


Mientras Maru Campos utilizó el sábado para denunciar una embestida de la Federación en su contra, Claudia Sheinbaum utilizó el domingo para colocar el debate en otro terreno.

La presidenta de la República relató los hechos relacionados con el narcolaboratorio y enfocó sus señalamientos hacia Estados Unidos.

La narrativa fue distinta.

Mientras Maru habla de persecución política, Sheinbaum habla de soberanía nacional.

La presidenta señaló que Estados Unidos sacó el tema de la lista negra de extraditables, debido a la muerte de dos agentes estadounidenses en un accidente carretero y con la discusión sobre la posible presencia de personal extranjero en labores dentro del país.

Incluso hizo referencia al caso de Rubén Rocha Moya y dijo que el gobierno de Donald Trump podría buscar raja política con miras a las elecciones de este año en EEUU.

También llamó la atención que señalara que los agentes de la CIA y la FGE no participaron en el desmantelamiento del narcolaboratorio, sino que dicho operativo estuvo a cargo de la FGR, y que los agentes extranjeros sí habían acudido al lugar, ee visita.

Con todo, Sheinbaum dijo que toda actividad extranjera es inadmisible y que atentar contra la soberanía es violar la Constitución Mexicana.

Por otro lado, Kenia López Rabadán señaló que no se había ratificado la solicitud de juicio político impulsada por Morena.

Por ahora, tanto Sheinbaum como Maru siguen utilizando políticamente el mismo episodio, aunque desde trincheras completamente distintas.

La primera apunta hacia Estados Unidos.

La segunda hacia la 4T.

Y todavía falta conocer hacia dónde terminará evolucionando todo este asunto.


Mientras Acción Nacional se reunía el sábado en Chihuahua capital, Morena hizo lo propio el domingo en Ciudad Juárez.

La convocatoria para conmemorar el segundo aniversario del triunfo de Claudia Sheinbaum reunió a prácticamente todos los liderazgos relevantes del movimiento en Chihuahua.

Ahí estuvieron Brigitte Granados, Cruz Pérez Cuéllar, Andrea Chávez, Cuauhtémoc Estrada, Juan Carlos Loera, Mayra Chávez, diputados locales y buena parte de la estructura morenista.

Según las estimaciones difundidas por los organizadores, el evento reunió a cerca de 40 mil personas en la Plaza de la Mexicanidad.

Y hay un dato que no puede pasarse por alto.

Fue un evento de Claudia Sheinbaum sin Claudia Sheinbaum.

Lograr una movilización de ese tamaño bajo las altas temperaturas de la frontera representó un reto importante.

Y Morena lo sacó adelante.

El mensaje político fue claro: existe estructura, existe organización y existe capacidad de movilización en Ciudad Juárez.

Pero tampoco puede ignorarse lo ocurrido el sábado.

El evento ciudadano de respaldo a Maru Campos también registró una buena convocatoria.

El Centro de Convenciones lució lleno y la asistencia fue nutrida.

Como haya sido la convocatoria, el evento mostró capacidad de reunir gente y eso también cuenta en política.

Al final, el fin de semana dejó dos fotografías distintas.

La oposición mostró liderazgos nacionales.

Morena mostró estructura territorial.

Unos llenaron un recinto climatizado.

Otros llenaron la Plaza de la Mexicanidad bajo el sol de la frontera.